...y así busqué entre sus palabras , el consuelo a aquello que en la mente mía provocó el inesperado regreso de un fantasma que ansiaba ver, pero me mataba de miedo reencontrar su rostro más vivo que nunca.
Letras divagan de un lector a otro rogando sean leídas por aquella estrella pernoctámbula o esa negra piedra redonda de los mares, sin embargo, ni una ni otra son aún totalmente las elegidas
Sin presunción alguna
Bienvenido seas, cibernauta, pasa y lee, que aunque sea sólo un resquicio de mis letras, inolvidables te parezcan.
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